Redacción: Animal's Health
El estudio analiza la relación entre la infección por Dirofilaria en perros y la aparición de enfermedades alérgicas en sus propietarios, reforzando la necesidad de un enfoque integrado de salud animal, humana y ambiental.
El estudio ‘A One Health Perspective on Heartworm Disease: Allergy Risk in Owners of Infected Dogs in Gran Canaria’ (España), apoyado por Boehringer Ingelheim Animal Health, ha investigado la posible relación entre la infección por Dirofilaria immitis en perros y la aparición de enfermedades alérgicas en sus propietarios dentro de un enfoque ‘One Health’.
En este sentido, los investigadores realizaron un estudio de prevalencia en Gran Canaria, una zona hiperendémica, que incluyó 644 perros y a sus propietarios. Los perros fueron sometidos a un test rápido comercial para detectar antígenos de D. immitis, y los propietarios respondieron un cuestionario médico sobre la presencia de alergias.
El estudio ha sido realizado por los investigadores José Alberto Montoya-Alonso, Alfonso Balmori-de la Puente, Noelia Costa-Rodríguez, Jorge Isidoro Matos, Elena Carretón y Rodrigo Morchón.
Los resultados mostraron que el 46,4% de los perros eran positivos a D. immitis y el 43,8% de los propietarios referían alergias. De hecho, los dueños de perros infectados mostraron una prevalencia significativamente mayor de alergias (65,89%) en comparación con los propietarios de perros no infectados (24,64%).
Además, el hábitat del animal resultó ser un factor determinante; los perros que vivían en interiores presentaron menor riesgo de infección, mientras que los que habitaban entornos mixtos (interior-exterior) fueron asociados con un mayor riesgo simultáneo de infección en los perros y de alergia en sus propietarios.
Estos hallazgos sugieren que la exposición continua a antígenos parasitarios podría desempeñar un papel en el desarrollo de respuestas alérgicas en humanos, aportando una nueva perspectiva sobre la interacción entre zoonosis y enfermedades inmunológicas.
El trabajo, según subrayan los investigadores, refuerza la importancia de medidas preventivas frente a la dirofilariosis y la necesidad de un abordaje integrado entre medicina veterinaria, humana y ambiental.